El polarizador también fotografía lo que quita
El polarizador no añade color: elimina reflejos. Agua, hojas, vidrio y piedra muestran por qué usarlo exige bastante más criterio.
El polarizador no añade color: elimina reflejos. Agua, hojas, vidrio y piedra muestran por qué usarlo exige bastante más criterio.
Siete días con una sola focal para aprender a anticipar el encuadre, moverse mejor y descubrir nuestros hábitos fotográficos.
Una cámara de 635 kilos, quince operadores y una placa gigantesca para retratar entero el Alton Limited en 1900.
La Kodak Brownie, presentada en 1900, no inventó la fotografía amateur, pero redujo decisivamente sus barreras. Su precio, sencillez y publicidad dirigida también a niños ampliaron el número de personas capaces de hacer imágenes cotidianas. Con ella, vacaciones, mascotas, juegos, reuniones y pequeños accidentes entraron en los álbumes familiares junto a los retratos formales. Aquellas fotografías imperfectas acabaron definiendo buena parte de la memoria doméstica. La historia de Bernice Palmer, que utilizó una Brownie para fotografiar supervivientes del Titanic desde el Carpathia, demuestra además cómo una cámara popular puede transformar un recuerdo privado en un documento histórico de enorme valor.
El fotomatón convirtió el retrato en una experiencia automática, asequible y sorprendentemente íntima. Anatol Josepho integró cámara, iluminación, temporizador, monedas, revelado, lavados y secado dentro de una cabina comercialmente viable. Su Photomaton triunfó en Broadway durante los años veinte y pronto se extendió por otras ciudades. Tras la cortina, cada persona podía ensayar gestos sin la dirección de un fotógrafo, aunque dentro de un encuadre rígido. Las tiras sirvieron para documentos, recuerdos y juegos afectivos. Surrealistas, Andy Warhol y otros artistas descubrieron también su potencia narrativa. Antes del móvil, aquella máquina ya negociaba identidad, repetición, control, accidente y memoria material.
El terremoto de magnitud 7,1 registrado en Kumamoto detuvo temporalmente el centro de Sony que fabrica sensores de imagen. La noticia despertó temores sobre retrasos mundiales en cámaras y móviles, pero la actualización rebajó el riesgo inmediato. Sony prevé reanudar la actividad por fases desde el 4 de agosto y recuperar el nivel previo a mediados de mes. El episodio revela, aun así, una dependencia profunda. Fábricas, agua ultrapura, carreteras, energía y proveedores forman una cadena concentrada y sensible. Quizá no aparezcan estantes vacíos, pero una breve interrupción puede alterar entregas, prioridades industriales y calendarios de productos sin hacerse visible.
La Rolleiflex transformó la fotografía mediante algo más profundo que su óptica: cambió la postura del fotógrafo. Su visor superior obliga a mirar hacia abajo, mientras dos objetivos separan observación y captura. El formato cuadrado, la imagen invertida lateralmente y el paralaje introducen un ritmo atento, especialmente útil en retrato y moda. Esa ergonomía puede resultar menos agresiva, pero también dificulta el contacto visual. Richard Avedon convirtió la cámara en una prolongación móvil de su cuerpo antes de sustituirla por una Deardorff. Su decisión revela la lección principal: cada diseño técnico modifica cómo miramos, nos movemos y tratamos al retratado.
Fotografiar en exposiciones, museos o catedrales es una pequeña misión de sigilo: trabajar con poca luz, respetar normas y personas, y aun así volver a casa con imágenes potentes. En este artículo cuento cómo afronto yo esas situaciones, desde que entro por la puerta hasta que guardo la cámara, pasando por el equipo, los ajustes y los encuadres que más uso. Veremos cómo aprovechar la luz del museo, cómo integrar a la gente en la escena y cómo evitar que tus fotos parezcan una postal plana.
Edwin Land dejó Harvard, se encerró en una biblioteca y se obsesionó con la luz. En 1943, su hija Jennifer le preguntó por qué no podía ver las fotos al instante. Esa pregunta sencilla le llevó a inventar la fotografía instantánea Polaroid. Desde la primera demostración pública en 1947 hasta el icónico SX-70 de 1972, Land redefinió la fotografía. El fracaso de la Polavision y la llegada digital le arrebataron la empresa. Tras la quiebra de 2001, un puñado de apasionados europeos reconstruyó la tecnología desde cero. Hoy, paradójicamente, la Gen Z ha convertido la Polaroid en símbolo de autenticidad frente a la saturación digital.
Fotografiar muñecos de Lego y Playmobil es una excusa perfecta para jugar con la luz, el encuadre y la profundidad de campo sin salir del salón. En este artículo recorro mi forma de plantear escenas, elegir objetivos y pelearme con el enfoque para que esos muñecos de cinco centímetros parezcan protagonistas de una superproducción. Hablaremos de luz casera, exteriores nublados, trípode, diafragmas muy abiertos y también cerrados, y de cómo elegir fondos que no canten a plástico barato. Todo ello con una idea fija: contar pequeñas historias en una sola imagen verificada a golpe de clic.