Volver al lugar donde pasó el tiempo

La refo­tografía con­siste en regre­sar al pun­to des­de el que se tomó una ima­gen antigua y recon­stru­ir su encuadre. Más que pro­ducir un sim­ple antes y después, per­mite estu­di­ar cam­bios urbanos, ambi­en­tales, sociales y famil­iares. El artícu­lo expli­ca cómo ele­gir fotografías, localizar la posi­ción de la cámara, esti­mar la focal, cor­re­gir la par­ala­je y decidir cuán­do repe­tir estación, hora y luz. Tam­bién anal­iza for­mas de pre­sentación, como díp­ti­cos, super­posi­ciones y tran­si­ciones deslizantes. Final­mente, pro­pone selec­cionar diez imá­genes cer­canas, repe­tir­las durante un año y doc­u­men­tar cada regre­so para con­stru­ir un archi­vo abier­to, pre­ciso y capaz de con­tin­uar cre­cien­do con el tiem­po.

Leer más »

Berenice Abbott, la ciudad contra el olvido

Berenice Abbott con­vir­tió la fotografía en una her­ramien­ta con­tra dos for­mas de ceguera: el olvi­do urbano y la invis­i­bil­i­dad cien­tí­fi­ca. «Chang­ing New York» doc­u­men­tó una metrópoli donde ras­ca­cie­los, trenes ele­va­dos y edi­fi­cios antigu­os con­vivían bajo una trans­for­ma­ción acel­er­a­da. Su defen­sa del archi­vo de Eugène Atget demues­tra que con­ser­var imá­genes tam­bién exige edi­tar, clasi­ficar y difundir. Años después, Abbott trasladó esa pre­cisión al lab­o­ra­to­rio, rep­re­sen­tan­do ondas, movimien­to, luz y mag­net­ismo. Su méto­do sigue ofre­cien­do una prop­ues­ta cer­cana: fotografi­ar per­iódica­mente nue­stro bar­rio des­de posi­ciones fijas, guardar datos con­sis­tentes y con­stru­ir un archi­vo capaz de mostrar los cam­bios que pasan inad­ver­tidos cada día.

Leer más »

Domar la luz dura del verano

La luz dura del ver­a­no no tiene por qué ser un prob­le­ma fotográ­fi­co. A mediodía, las som­bras pre­cisas, los col­ores inten­sos y los refle­jos pueden con­stru­ir imá­genes urbanas llenas de energía. El artícu­lo pro­pone medir para pro­te­ger las altas luces, con­sul­tar el his­togra­ma y decidir qué som­bras deben con­ser­var detalle. Tam­bién expli­ca cómo aprovechar pare­des claras, sopor­tales, con­traluces, silue­tas y pequeños destel­los de flash. El col­or fun­ciona medi­ante blo­ques definidos, mien­tras el blan­co y negro refuerza líneas y con­trastes. La clave no con­siste en cor­re­gir el sol, sino en recono­cer qué lengua­je visu­al ofrece cuan­do dejamos de evi­tar­lo cada ver­a­no.

Leer más »

Cristina García Rodero: meterse en la fiesta para contarla

Cristi­na Gar­cía Rodero lle­va más de cin­co décadas doc­u­men­tan­do lo que otros no querían ver. Su proyec­to «España ocul­ta» tardó quince años en ges­tarse y cam­bió para siem­pre la fotografía doc­u­men­tal españo­la. Su méto­do parte de una premisa sen­cil­la: meterse en el caos has­ta que el caos te acep­ta. Con un angu­lar extremo, des­de una posi­ción baja y con una pacien­cia casi etno­grá­fi­ca, con­struye esce­nas com­ple­jas donde el suje­to prin­ci­pal nun­ca se pierde entre el rui­do visu­al. Des­de el car­naval de Laza has­ta los rit­uales de vudú en Haití, su mira­da sigue sien­do la mis­ma: hon­es­ta, cer­cana e irrepetible.

Leer más »

Hiperfocal y profundidad de campo, pareja clave

La pro­fun­di­dad de cam­po es la zona de la esce­na que percibi­mos níti­da alrede­dor del pun­to de enfoque, y se con­tro­la con el diafrag­ma, la dis­tan­cia al suje­to y la focal. En retra­to intere­sa una pro­fun­di­dad de cam­po pequeña para sep­a­rar al mod­e­lo del fon­do, mien­tras que en paisaje prefe­r­i­mos ampli­tud y clar­i­dad gen­er­al. La dis­tan­cia hiper­fo­cal per­mite max­i­mizar la nitidez des­de un pun­to cer­cano has­ta el infini­to, usan­do com­bi­na­ciones conc­re­tas de focal y aper­tu­ra. Jugar con esta pare­ja, pro­fun­di­dad de cam­po e hiper­fo­cal, con­vierte deci­siones téc­ni­cas en una for­ma direc­ta de nar­rar con imá­genes.

Leer más »

Cuando la sombra cuenta la historia

Fotografi­ar som­bras como suje­to prin­ci­pal es una for­ma sen­cil­la y adic­ti­va de entre­nar el ojo para el grafis­mo. En lugar de pelear con som­bras duras, las con­viertes en pro­tag­o­nistas sobre pare­des, sue­los y fachadas. Bas­ta una luz inten­sa, un fon­do limpio y algo de pacien­cia para atra­par silue­tas defor­madas que cuen­tan más que los cuer­pos reales. Ajus­tar la exposi­ción para la zona ilu­mi­na­da, subex­pon­er un poco y recor­tar sin miedo en edi­ción refuerza el impacto. El resul­ta­do son imá­genes min­i­mal­is­tas, car­gadas de mis­te­rio, que oblig­an al espec­ta­dor a imag­i­nar la his­to­ria detrás de cada man­cha negra.

Leer más »

Entre nieblas y negativos: el universo de Lang Jingshan

Lang Jing­shan fue un fotó­grafo chi­no que con­vir­tió la cámara en un pin­cel mod­er­no. Arrancó como fotope­ri­odista en la Shanghái de los años veinte, fotografian­do ciu­dad, anun­cios y mujeres mod­er­nas, y se con­vir­tió en pio­nero del desnudo artís­ti­co en Chi­na. En los años trein­ta desar­rol­ló su famosa com­pos­ite pho­tog­ra­phy, con la que ensam­bla­ba frag­men­tos de dis­tin­tos neg­a­tivos para con­stru­ir paisajes ide­ales inspi­ra­dos en el shan­shui tradi­cional. Tras 1949 con­tin­uó su obra en Tai­wán, donde enseñó, orga­nizó aso­cia­ciones y con­solidó su influ­en­cia en toda Asia. Su lega­do sigue sien­do clave para pen­sar la relación entre fotografía, tradi­ción y manip­u­lación.

Leer más »

Brassaï: aprender a mirar la ciudad cuando se apagan las luces

Bras­saï con­vir­tió la noche de París en un esce­nario donde la luz, la niebla y el humo man­dan más que los edi­fi­cios. Sus fotos de «Paris de nuit» mez­clan calle, retra­to y paisaje urbano con una teatral­i­dad muy con­sciente, con­stru­i­da con trípode, largas exposi­ciones y un blan­co y negro de con­trastes cal­cu­la­dos. Mirar su obra des­de la fotografía noc­tur­na fer­roviaria abre un puente muy sug­er­ente: faro­las y focos de estación fun­cio­nan igual, las vías pueden ser calles y el tren un per­son­aje más den­tro de la esce­na. Más que téc­ni­ca, lo que con­ta­gia es una for­ma de mirar.

Leer más »

Tu foto está caída… y mejor así

En este artícu­lo jugueteamos con algo que casi siem­pre te han dicho que evites: el hor­i­zonte tor­ci­do. Le damos la vuelta a la típi­ca bron­ca de “endereza la foto” y lo con­ver­ti­mos en recur­so cre­ati­vo para añadir ten­sión, movimien­to y energía a esce­nas cotid­i­anas. Verás de dónde viene el famoso plano holandés, cómo usar­lo sin que parez­ca un error y en qué situa­ciones fun­ciona espe­cial­mente bien. La idea es sim­ple: que entien­das que la com­posi­ción no va de obe­de­cer reglas, sino de tomar deci­siones con­scientes que afectan direc­ta­mente a cómo se siente tu fotografía.

Leer más »

Usa los cables del barrio para guiar miradas

Usar telé­fonos, cables, faro­las y señales como líneas guía es una for­ma muy efec­ti­va de ordenar el caos urbano y diri­gir la mira­da donde tú quieres. No nece­si­tas una gran ciu­dad ni local­iza­ciones espec­tac­u­lares: bas­ta con apren­der a ver tu bar­rio como un mapa de fle­chas visuales. Jugan­do con líneas hor­i­zon­tales, ver­ti­cales, diag­o­nales y con­ver­gentes puedes con­ver­tir esquinas feas en esce­nar­ios muy fotogéni­cos. Con un poco de pacien­cia, algo de inten­ción al encuadrar y la luz ade­cua­da, las líneas reales de la calle se con­vierten en la her­ramien­ta per­fec­ta para con­stru­ir fotografías urbanas más claras, potentes y per­son­ales.

Leer más »
Buscar
Categorías
Etiquetas
Suscríbete al boletín

Cada semana historias fascinantes para mentes curiosas

Suscribirse